“Son distintos conceptos los valiosos que he aprendido. Destaco el poder que tienen la amabilidad, la asertividad y la empatía como soportes para la narrativa, para generar credibilidad y para conectar emocionalmente. Dado mi rol en una empresa como Takeda, donde trabajamos en temas que impactan la salud y la vida de las personas, aprender a contar historias auténticas y humanas tiene un efecto transformador, porque generan puentes entre los datos duros y el impacto real en las vidas de los pacientes. Por eso, la manera en la que presentas un mensaje no solo debe transmitir información, también debe conectar emocionalmente con la audiencia.”
“Otro punto relevante al contar historias es establecer un mensaje claro y con un propósito definido. En un ambiente tan cambiante, las historias con estas dos características sobresalen, mantienen la atención en lo que realmente quieres contar y pueden influir en la toma de una acción determinada. También es clave adaptar las narrativas dependiendo de las audiencias y los contextos, porque no todas las personas entienden ni priorizan la información de la misma manera, y eso también se ve afectado por el tiempo que dichas audiencias te proporcionan.”
“Estos aprendizajes se relacionan directamente con los retos que enfrento en mi entorno profesional y personal por la esencia de mi rol. Uno de los mayores retos es conectar con audiencias diversas, ajustando mensajes complejos para que sean claros, atractivos y relevantes, y con lo aprendido puedo construir narrativas que generen empatía y compromiso. Por ejemplo, al liderar una campaña de comunicación sobre enfermedades raras, puedo utilizar una historia real de impacto para inspirar tanto a audiencias internas como externas. Además del rol de Comunicación, tengo el de Responsabilidad Social Corporativa, y contar el impacto de nuestras iniciativas me permite comunicar no solo los beneficios tangibles de nuestras campañas, también el valor humano detrás de cada acción, reforzando la conexión emocional con las audiencias y el compromiso hacia nuestros objetivos estratégicos.”
“Si tuviera que explicarle un concepto a un colega, elegiría el “Caballo de Troya” en el storytelling, porque es útil para superar resistencias e impactar con los mensajes. Este concepto plantea que debes encontrar un elemento clave dentro de la historia que permita “romper barreras” y entrar incluso ante audiencias escépticas o resistentes, para sembrar una duda o reflexión que pueda ser recordada y hacer que el mensaje tenga un impacto duradero. Lo explicaría con la metáfora: en la antigua Grecia, los troyanos no podían ser conquistados mediante un ataque directo, así que los griegos construyeron un caballo de madera que aparentaba ser un regalo, pero dentro escondía soldados que lograron entrar y abrir las puertas desde adentro. En storytelling, tu “Caballo de Troya” es ese punto de acceso que permite que un mensaje importante sea escuchado y considerado, y termina siendo un “regalo” para quien lo recibe. Cuando un mensaje actúa como el “Caballo de Troya”, capta la atención y suaviza la resistencia inicial, abriendo la puerta para que otros mensajes clave sean recibidos, y aunque entre de manera pequeña o indirecta, puede sembrar curiosidad y dejar algo que invite a pensar y reflexionar. Para mí es importante aclarar que el “Caballo de Troya” no equivale a disfrazar un mensaje o a manipular, sino a encontrar la mejor forma de que sea escuchado desde una perspectiva emocional, significativa y auténtica.”
“Estos aprendizajes complementan mi conocimiento previo en comunicación y liderazgo al agregar una dimensión más humana y emocional a mi práctica profesional. Si bien mi enfoque siempre ha buscado estructurar mensajes claros y sustentados en datos, ahora sé cómo integrar el storytelling para generar una conexión profunda con las audiencias, y eso me permite no solo informar, también inspirar con narrativas que vinculan hechos concretos con emociones e historias reales. Además, me ayuda a enfrentar resistencias y a alinear a personas hacia objetivos compartidos, complementa herramientas que ya tenía, y me ayuda a ser más persuasivo y conectar de mejor manera, tanto interna como externamente. Por último, refuerza lo importante que es tener un propósito claro.”